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Información y beneficios de los arándanos

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ARÁNDANOS: Arandanos azules. Blueberries


 


Contenido: Género. Familia. Especies. Nombres comunes. Origen. Variedades según sus requerimientos de horas frío. Características generales. Consideraciones básicas al plantar arándanos. Propagación. Exigencias de clima y suelo. Usos de frutos y valor nutricional., Podas. Polinización, Fertilización. Riego. Plagas y enfermedades. Y algunos controles de éstas. Arándanos en macetas.


 


El Arándano (Vaccinium sp.) es un frutal perteneciente al


Género: Vaccinium.


Familia: Ericáceas.


Especies:


De las 30 especies que constituyen el género Vaccinium, sólo un pequeño grupo de ellas tienen importancia comercial. Destacan V. corimbosum L., que representa aproximadamente el 80% del total de la superficie cultivada, seguido en importancia por V. ashei Reade, con un 15% aproximadamente. Entre el 5% restante destacan V. angustifolium Aiton y algunos híbridos de V. angustifolium x V. corymbosum .


Constituyen un grupo de especies ampliamente distribuidas por el Hemisferio Norte, básicamente por Norteamérica, Europa Central y Eurasia, encontrándose también en América del Sur, y unas pocas especies en África y Madagascar.


Nombres comunes: regularmente se les conoce como arándanos azules  y blueberries


Orígen:


Los arándanos representan una de las especies de más reciente domesticación, ya que los primeros programas de selección de arbustos y de técnicas de propagación se iniciaron en Norteamérica a finales del siglo XIX, comienzos del siglo XX. Todos los cultivares obtenidos hasta la actualidad se han desarrollado a partir de formas silvestres.


Los programas de mejoramiento se justifican plenamente ya que el proceso de cruzamiento y selección se realizarán bajo las condiciones de clima, suelo y entorno biótico locales, es decir, las variedades obtenidas luego de un proceso natural de recombinación genética y de un riguroso proceso de selección, obligadamente tienen que ser superiores a variedades originadas en otras condiciones ambientales.


Otro factor que justifica el mejoramiento local es el proceso innovador. Ya se mencionó que los programas tradicionales de mejoramiento en EE.UU. están protegiendo sus nuevas variedades y estas nuevas creaciones traen características que las variedades convencionales no tienen. Son variedades que se imponen por su firmeza de pulpa, mejor vida poscosecha y mayor resistencia al transporte, factores muy relevantes para zonas productoras alejadas como Nueva Zelandia o Chile. Si estas características no pueden mejorarse localmente, la industria local del arándano tiene que pagar por ellas.


Este proceso innovador es dinámico y va generando oportunidades y amenazas. Por ejemplo, actualmente se está estudiando genéticamente la posibilidad de producir variedades partenocárpicas, es decir sin semillas, con lo que no se requerirá de variedades polinizantes y los huertos podrán ser plantados en bloques sólidos con el consiguiente aumento de la producción y ahorro en el manejo cultural. Tampoco se requerirán agentes polinizantes ni habrá preocupación por el clima durante la floración. Todos estos procesos innovadores estarán al alcance de los productores pero habrá que pagar por ellos.


Por ahora el comportamiento excelente de algunas variedades mejoradas de tipo arbustivo del sur (highbush southern)en áreas con baja o prácticamente libres de acumulación de  horas frío han permitido ampliar las expectativas del cultivo en áreas casi libres de acumulación de horas-frío como Sinaloa y Colima. Por ello. Hay que seleccionar para plantar la variedad que se acomode a su zona.


Variedades según sus requerimientos de horas-frío:


Algunas variedades cultivadas necesitan estar sometidas a bajas temperaturas durante un periodo de tiempo variable para romper la dormancia, o época de reposo de las plantas. Estas necesidades de horas-frío (h/f, número de horas por debajo de 7ºC) vienen determinadas genéticamente, siendo una de las características que separan los grupos agronómicos establecidos:


 De Altos requerimientos en horas-frío (más de 800 h/f):


- “highbush” del Norte, con V. corymbosum L. como principal especie; Es nativo de la zona noroeste de Norte América, esta especie representa el 75% del total de arándano cultivado a nivel mundial, las plantas pueden medir entre 1,5 y 2,5 metros


- “lowbush”,  representados fundamentalmente por V. angustifolium Aiton y V. myrtilloides Michx. En los Estados Unidos de América se encuentra principalmente en forma silvestre. Ha sido importante en la obtención de nuevas variedades contribuyendo al mejoramiento genético del arándano alto. Es el que mayor tolerancia a la sequía posee; esta característica se la confiere la presencia de un tallo subterráneo donde puede almacenar una considerable cantidad de agua y nutrientes


De requerimientos medios en horas-frío (400-600 h/f): 


- “Rabbiteye”, representado por V. ashei Reade, conocido también como Ojo de Conejo. Es nativo del sureste de los Estados Unidos de América, específicamente de las zonas de Georgia y Alabama y Florida. Es parcialmente auto – estéril, requiere polinización cruzada. Se cosecha más tarde que el arándano alto ya que presentan un largo período entre la floración y la fructificación. En general su fruta presenta características organolépticas inferiores a las del arándano alto, aunque tiene mayor vida de poscosecha.


De bajos requerimientos en horas-frío (menos de 400 h/f): 


- “highbush” del Sur, obtenidos por programas de cruzamiento entre V. corimbosum L., V. darrowi Camp y V. ashei Reade. Son desarrollados para producción de fruta temprana en zonas de inviernos suaves con baja acumulación de frío y primaveras cálidas


A su vez, el término “highbush” se aplica a aquellas especies de arándanos cuya altura está comprendida en un rango que varía de 1,5 a 7,0 m.


Por el contrario, el término “lowbush” hace referencia a aquellas especies con una altura inferior a 1,0 m. 


Otras especies tienen un interés puramente decorativo, siendo muy utilizados por paisajistas debido a que los arándanos son arbustos de una gran belleza ornamental.


Mención aparte merece el:


Arándano Rojo (vaccinium oxycoccus):


En la zona del bajío mexicano, comprendido por Michoacán, Jalisco, Colima, Puebla, Colima y el Estado de méxico, existen varios tipos de arándano los cuales se cosechan durante los meses de Octubre a Marzo. Los tipos de arándano son: El arándano rojo (vaccinium oxycoccus) es una planta mucho más baja que el arándano común y sus plantas son perennes, ya que no suele superar los 10 centímetros de altura. Sus frutos son de color rojo brillante y superan a las hojas en su tamaño. Arándano Rojo Común (vaccinium oxycoccus palustris) presenta hojas muy pequeñas que no superan 1 cm de longitud, sus frutos son de color rosado y con sabor ácido. Arándano Rojo Americano (vaccinium oxycoccus macrocarpus) sus hojas alcanzan los 2 cm de longitud, sus arándanos son rojos y tienen un sabor dulce con un toque ácido. Su planta forma un arbusto de poca altura, pero sus ramas llegan a entrelazarse lo suficiente como generar un arbusto de 1 metro de diámetro aproximadamente.


Características generales:


Como se ha indicado, el nombre científico es Vaccinium sp., perteneciente a la familia Ericaceae. Se trata de arbustos erectos o rastreros, con altura variable según la especie (0,3 a 7,0 m), de hojas alternas, caducas o perennes, y de una gran longevidad, pudiendo superar los 50 años en muchos casos.



  1. ashei Reade. Es nativo del sureste de los Estados Unidos. Puede llegar a superar los 4 metros de altura; sus necesidades en horas-frío se sitúan entre 400 y 600 h/f. A diferencia de V. corymbosum, tolera mejor la sequía, pero es más sensible al exceso de humedad en el suelo; puede cultivarse en suelos con pH más alto y es más productivo, aunque el fruto es algo más pequeño. Organolépticamente tiene menor calidad, la piel más dura, pero posee una mejor conservación post-cosecha. Actualmente, su área de distribución se está expandiendo debido a su mayor tolerancia al pH del suelo, a su adaptación a distintas zonas climáticas, y a la aparición en el mercado de nuevas variedades, algunas de ellas bastante tardías que podrían alargar la cosecha hasta el mes de Octubre.

  2. corymbosum L. Es originario de la costa este de América del Norte. Fue una de las primeras especies que, a principios de 1900, comenzó a domesticarse. Posee la mayor calidad de fruto, de ahí que sea con gran diferencia la más importante en cuanto a superficie cultivada. En condiciones de cultivo puede alcanzar una altura de 2,5 m. Para su mejoramiento genético se ha cruzado con otras especies con el fin de poder adaptar su cultivo a distintas zonas, sobre todo climáticas, habiéndose obtenido actualmente cultivares con requerimientos en horas frío que varían en un rango de 100 a 1.200 h/f.


Aunque existen algunas diferencias botánicas entre las especies  V. ashei y V. corymbosum, a modo ilustrativo se describe la morfología de esta última.


Raíz: El sistema radical es superficial, situándose el 80% de éste en los primeros 40 cm, tiene raíces finas y fibrosas que se caracterizan por la ausencia de pelos absorbentes. Entre las raíces y la parte aérea se encuentra la corona, que tiene la capacidad de emitir brotes. En la mayoría de los casos se asocia de forma natural con una micorriza formando una simbiosis, traduciéndose ésta en un mayor desarrollo vegetativo. Es sensible al encharcamiento en suelos pesados. 


Hojas: Simples, alternas, cortamente pediceladas, forma elíptico-lanceoladas de unos 5 cm de longitud, caducas, de un color verde pálido a muy intenso según cultivares, ligeramente dentadas y finamente nerviadas por el envés. Es típica la coloración rojiza que adquieren en el otoño.


Flores: Axilares o terminales, en racimos de 6 a 10 en cada yema, sépalos persistentes, corola acampanada blanca con tonos rosas en algunos cultivares, formada por 4-5 pétalos fusionados, 8 a 10 estambres con anteras aristadas o no, prolongadas en tubos terminales con una abertura en el ápice, un pistilo simple,  ovario ínfero, de 4 a 10 lóculos. El número de yemas de flor que puede desarrollarse en una rama de un arbusto del grupo “highbush” parece estar relacionado con el grosor de la rama, con el cultivar, así como por la influencia de varios reguladores de crecimiento.


Fruto: Es una falsa baya esférica de 1 a 3 cm de diámetro, con un peso de 0,5 a 4,0 g y varias semillas en su interior, 20 a 100, cuyo número está relacionado de forma positiva con el tamaño del fruto. Los frutos, a medida que maduran, pasan por distintos grados de color, adquiriendo el tono azul característico al finalizar la maduración. A su vez, la epidermis del fruto está cubierta por secreciones cerosas, que le dan una terminación muy atractiva. Los frutos más cercanos a las ramas son más grandes que los distales, y su tamaño se ha relacionado también con el vigor de la rama, es decir, ramas más vigorosas generalmente producen frutos mayores. Además, los primeros frutos maduros de un cultivar a menudo son mayores que los que se recogen más tarde. Dos características comercialmente relevantes del fruto son: la cicatriz que queda al desprenderse el pedúnculo, que debe ser pequeña y seca a fin de dificultar la acción de los patógenos, y  la firmeza, que está muy relacionada con el grosor de la epidermis.


Consideraciones básicas al plantar arándanos: 


A la hora de realizar cualquier plantación frutal, una de las decisiones más complejas que hay que tomar es la elección de los cultivares. En el caso del arándano, hay que tener en cuenta una serie de consideraciones importantes como:


- las horas frío en la zona de cultivo, ya que como se ha indicado, existen cultivares con necesidades que oscilan desde 100 hasta 1.200 h/f;


- la época de maduración, ya que, dependiendo del nicho de mercado que se quiera ocupar, existen cultivares con maduraciones de fruto que varían desde muy tempranos a muy tardíos;


- el destino de la fruta, orientado bien al mercado fresco o a la industria agroalimentaria. En el primer supuesto, son  preferibles los tipos de fruto grande que cuentan además, con un mayor rendimiento en la recolección. Si los frutos se destinan para la industria, el tamaño del fruto no tiene tanta importancia, siendo generalmente más productivos los cultivares que maduran en media estación;


- la resistencia de los frutos a la manipulación, sobre todo cuando se destinan  a la exportación;


- el tipo de recolección. Para la recolección mecanizada es fundamental elegir cultivares con un porte erecto, con una maduración agrupada, una dureza de los frutos considerable y un desprendimiento fácil de éstos de la planta;


- una alta productividad y buena conservación;


- el tamaño de la herida en el punto de inserción con el pedúnculo, o cicatriz. Cuando el destino es el mercado fresco, es importante que ésta sea pequeña y seca, para una mejor conservación del fruto, minimizando el riesgo de podredumbres;


- la resistencia a plagas y enfermedades.


Propagación: 


Las alternativas son: micro-propagación. Esquejes y vástagos.


Exigencias en clima y suelo: 


Como se ha indicado, la acumulación de horas-frío es un factor determinante para decidir si el cultivo de arándanos puede producirse comercialmente en un área. No obstante, la oferta varietal que existe en la actualidad permite desarrollar cultivos de arándano en zonas climáticamente muy diferentes, como es el caso de las provincias españolas Huelva y Asturias. 


Luego que esta elección esté resuelta deberá buscarse, con una temporada de anticipación, el vivero que responda a los requerimientos de calidad y cantidad de plantas necesarias para plantar. Estos requisitos son los siguientes:


Certificación que la variedad comprada corresponda a la variedad a plantar. Material parental sano. Sustrato y plantas libres de plagas. Plantas de no más de 2 años en vivero. Buen desarrollo del sistema radical.


Variedades de bajo requerimiento de frío o Southern Highbush Blueberry han sido desarrolladas a partir de hibridación interespecífica entre arándano alto o highbush (V. corymbosum) y dos especies nativas del sudeste de Norteamérica: un arándano siempre verde (V. darrowii) y el arándano ojo de conejo o rabbit-eye (V. ashei). Estas variedades híbridas requieren entre 200 y 600 h bajo 7 °C, lo que ha permitido cultivar arándanos en zonas más cálidas como Florida, estados del Golfo de México, y zonas interiores y costeras de California y Chile. El arándano ojo de conejo también se adapta a zonas más cálidas, pero los híbridos o variedades de bajo requerimiento de frío maduran mucho más temprano, producen fruta de mejor calidad (mayor tamaño de baya y piel más delgada) y producen arbustos más pequeños y más fáciles de manejar que el arándano ojo de conejo.


Las variedades de estos híbridos cultivadas en algunos países son entre otras: ‘O´Neal’, ‘Georgia Gem’ y ‘Misty’ tienen la ventaja de no tener derechos de propiedad y pueden ser cultivadas libremente.


‘O’Neal’ requiere de 200 a 300 h de frío y se ha adaptado bien a las condiciones de los valles interiores de la zona centro norte de Chile. Aún cuando es una variedad autofértil, produce bayas de mayor tamaño cuando se planta junto a otra variedad. La fruta es grande, azul claro y de excelente calidad. La planta es vigorosa y de hábito de crecimiento erecto, crece hasta 1,8 m.


‘Georgia Gem’ tiene las mismas características mencionadas para ‘O’Neal’, agregando que la fruta es de tamaño mediano, tiene excelente sabor y la planta es erecta alcanzando una altura entre 1,5 y 1,8 m y tolera bien altas temperaturas. En Chile se ha adaptado muy bien, es productiva y con excelente crecimiento vegetativo, la planta crece rápido y se forma antes que otras variedades.


‘Misty’ tiene un requerimiento de 150 a 300 h de frío, su fruto es grande azul claro, firme y de excelente sabor. Produce fruta muy temprano y puede tener una segunda cosecha de menor cantidad durante el otoño. La planta tiene un hábito de crecimiento arbustivo y requiere un manejo de poda para evitar sobreproducción. Otras variedades que entran en esta categoría son ‘Sharpblue’, ‘Gulf Coast’ y ‘Cape Fear’, sin embargo no han proliferado por diversas razones, como susceptibilidad a heladas, cosecha tardía, y baja producción.


En épocas recientes han sido creadas nuevas variedades para reemplazar a las antes mencionadas, las cuales se caracterizan por características sobresalientes de calidad y de producción. Estas variedades fueron creadas en condiciones de suelo ligeramente más alcalinas que sus antecesoras por lo que se adaptarían en mejor forma a las a condiciones de suelos como aquellos de la zona centro norte y norte de Chile. Por otra parte, la calidad de fruto se ha mejorado notablemente, privilegiando el calibre y la firmeza del fruto, lo que otorga una mejor vida de poscosecha y almacenaje de la fruta. Otro aspecto que se ha mejorado es la firmeza


Por ejemplo las variedades de arándano cultivadas en la zona central de Chile que tienen un fruto con la característica de ser crocante que es muy apreciada por el consumidor americano que consume esta fruta como snack. Son: ‘Star’ (cosecha muy temprana), ‘Biloxi’, ‘Jewel’, ‘Emerald’ (cosecha temprana), y ‘Southmoon’, ‘Jubilee’, ‘Reveille’ y ‘Legacy’ (cosecha de media estación). ‘Star’ requiere un mínimo de 400 h de frío, produce fruta muy temprano, de gran tamaño, dulce y color azul claro de excelente calidad y de fácil cosecha. La planta tiene hábito de crecimiento ligeramente abierto y de vigor moderado. La floración ocurre ligeramente después de ‘O’Neal’ y ‘Misty’, pero la fruta madura con ‘O’Neal’ y antes que ‘Misty’. La maduración es concentrada. ‘Biloxi’ requiere un mínimo de 400 h de frío. Es de producción temprana, madura justo después de ‘O’Neal’ y ‘Star’. Florece muy temprano por lo que puede ser afectada por heladas. Tiene fruta de tamaño mediano, de color azul claro, muy firme y de excelente sabor. La planta es de hábito erecto, vigorosa, y productiva.‘Jewel’ al igual que ‘Emerald’ requiere alrededor de 250 h de frío. La fruta es grande, azul claro y con una pequeña cicatriz del pedicelo. La planta desarrolla un gran vigor y es altamente productiva. Tiene hábito de crecimiento levemente abierto. El período de floración coincide con ‘O’Neal’ y 1 semana antes que ‘Star’.‘Emerald’ requiere bajos requerimientos de frío, estimado en 250 h. La fruta es muy grande, firme, azul claro con excelente sabor y una pequeña cicatriz. La planta es vigorosa y de hábito abierto. Es muy productiva a pesar de producir una cierta cantidad de frutos en el otoño sin reducir la producción de primavera.‘Southmoon’ requiere 500 h de frío, la fruta es muy grande, firme, con excelente sabor. La planta es moderadamente vigorosa y productiva, tiene hábito de crecimiento erecto. La fruta tiene una excelente apariencia, madura 10 a 14 días después que ‘O’Neal’. Los requerimientos de frío de ‘Jubilee’ se estiman en 500 a 700 h. Considerada de media estación, produce fruta de calibre mediano, azul muy claro, notablemente firme, de buen sabor y pequeña cicatriz de pedicelo. La planta es de crecimiento erecto y compacta, vigorosa, y productiva. El período de madurez es muy concentrado, la fruta se cosecha principalmente en dos cosechas.‘Reveille’ requiere un mínimo de 600 h de frío. Esta variedad tiene la fruta más firme de las evaluadas y con textura crocante y excelente sabor. Por su firmeza de fruta y hábito de crecimiento erecto y angosto se recomienda para cosecha mecánica. La fruta es de calibre mediano y presenta poca consistencia en el color a la cosecha, pero desarrolla color completamente luego de cosechada.‘Legacy’ es una variedad vigorosa y productiva, sus bayas son de tamaño medio y muy firmes, de buen sabor y cicatriz pequeña y seca. Debido a su excesivo vigor puede requerir poda de verano y por sus altos niveles productivos puede requerir estructuras de soporte. Tiene buena exposición de la fruta lo que facilita la cosecha. Se adapta bien a cosecha mecánica. Se caracteriza por tener alta producción y fruta de muy buena calidad.


En México. Se cultivan las variedades Biloxi. Star. Sharpblue. Highbush del sur. La producción abarca de octubre a junio en zonas de climas templados de transición (generalmente libres de heladas); e incluso en climas subtropicales, Michoacán y Jalisco, con acumulación de horas frı́o que van de 50 hasta 250; incluso se ha extendido a zonas de Colima prácticamente libres de acumulación de horas frı́o.  La mayor producción se concentra de enero a mayo, encontrándose de marzo a abril los precios más competitivos. El cultivo del arándano es relativamente nuevo en México, donde las estadı́sticas oficiales registran producción desde 1999. En Michoacán. Puebla. Jalisco. Colima. Hidalgo. Baja California. Chihuahua.       


Clima


El arándano puede llegar a soportar temperaturas muy bajas durante el invierno (-30ºC), no presentando grandes riesgos frente a heladas primaverales, debido a que su floración comienza a finales de marzo, según variedades, exposición y altitud sobre el nivel del mar.


Por otro lado, temperaturas altas, superiores a 28-30ºC, pueden afectar negativamente al fruto al ocasionar arrugamientos y quemaduras. Los vientos fuertes dominantes, sobre todo en los primeros años de vida de la planta, perjudican el crecimiento de ésta, provocando daños en el follaje, afectando a la floración y a la polinización por insectos. También ocasiona la caída de frutos y lesiones en éstos.


Por todo esto se puede deducir que la climatología de Asturias con inviernos suaves, pero con las unidades de frío suficientes, con temperaturas moderadas en veranos y una humedad relativa alta, reúne las condiciones óptimas para el cultivo de esta especie.


Los arándanos en general crecen mejor en climas moderados. Dependiendo de la variedad, requieren entre 400 y 1200 horas frío con un umbral de 7 °C para cumplir su receso invernal. Una vez que las plantas rompen la latencia se vuelven muy sensibles a las bajas temperaturas. Para realizar una correcta elección de las variedades a plantar es necesario conocer el período de ocurrencia de heladas del sector, de tal manera que estos eventos no coincidan con el período de floración. La flor se hiela a -2 °C, pero por la superposición de estados fenológicos se considera como temperatura crítica -0,6 °C. Pero como ya se señaló existen variedades mejoradas que requieren o casi no requieren de horas-frío.


Veranos nublados reducen la calidad de la fruta y favorecen la propagación de hongos. Así también, veranos muy calurosos pueden concentrar la cosecha de la fruta, disminuir el sabor y su firmeza, además impedir una cosecha escalonada y oportuna. Los vientos fuertes dominantes, especialmente los primeros años de la plantación, ocasionan desarrollo de brotes caídos, afectan la floración por caída de flores e impiden la polinización por insectos, y además, producen la caída y daño mecánico de la fruta deteriorando su calidad final.


Suelo


En cuanto a los suelos, estos deben ser de textura ligera, buen drenaje y abundante materia orgánica, superior al 3%, que permite mantener la retención de humedad necesaria para el óptimo desarrollo del sistema radical.


El pH del suelo es limitante para su cultivo, exigiendo valores ácidos, inferiores a 5,5, situándose el intervalo óptimo entre 4,5 y 5,5, . El arándano del tipo "ojo de conejo" tolera suelos con pH ligeramente superiores. 


Los suelos ricos en calcio no son recomendables para esta especie. Los mejores terrenos son los que están de praderas, sin restos de cultivos frutales o forestales, y sobre todo que no contengan herbicidas residuales. Con un manejo adecuado puede ampliarse la zona de cultivo del arándano. El avance en las técnicas de cultivo ha contribuido a este aspecto, por ejemplo, el uso de la fertirrigación (Fertilizantes junto con el agua de riego).


El sistema radical del arándano está compuesto principalmente por raíces finas y fibrosas que se concentran en un 80% a 50 cm de profundidad del suelo, es decir, muy cerca de la superficie. Estas raíces fibrosas carecen de pelos radicales y tienen relativamente baja capacidad de absorción. Las raíces del arándano no son capaces de atravesar superficies de suelo compactas y requieren de suelos sueltos y bien drenados, con buen contenido de materia orgánica (3% a 5%).


Los arándanos crecen bien en suelos con pH entre 4,4 y 5,5, aunque en Chile se ven huertos creciendo bien con pH de 5,8 a 6,0. Se recomienda realizar análisis químico de suelos para conocer los macro y micronutrientes, salinidad (conductividad eléctrica), materia orgánica y pH. Si el pH es alto es vital la determinación de la cantidad de azufre elemental necesario para acercarse a la acidez requerida. Es preferible comenzar a aplicar el azufre el año anterior a la plantación, incorporándolo superficialmente a toda la superficie a plantar. Si no se alcanzó a acidificar el suelo antes de plantar, el azufre elemental debe mezclarse muy bien con la tierra que se sacará del hoyo de plantación. El pH que se pueda obtener en el suelo se mantiene acidificando el agua de riego con ácido sulfúrico y ácido fosfórico, o con las aplicaciones de fertilizantes de reacción ácida como sulfato de amonio, fosfato monoamónico, o fosfato monopotásico. En todo caso la acidez del suelo debe ser verificada anualmente para asegurar el desarrollo normal de las plantas de arándano. Otro factor importante a tomar en cuenta para el éxito de la plantación es ubicar la plantación en suelos libres de malezas perennes, realizando muy anticipadamente las aplicaciones de herbicidas recomendadas para su control. Durante la preparación de suelos sacar y eliminar los restos de malezas que hayan quedado sobre y bajo la superficie. Para la plantación seleccionar suelos descansados, con siembras previas de avena o trigo.


Usos:


Por lo que respecta al fruto, este tiene una pulpa jugosa, más o menos acidulada y aromática, según cultivares. Se utiliza tanto para el consumo en fresco como para la transformación industrial en zumos, mermeladas, confituras, licores, salsas de acompañamiento en cocina, etc. En muchas partes está bastante extendida la tradición de preparar una tarta con una base de queso fresco cubierta de mermelada de arándano.


Al arándano se le reconocen importantes propiedades nutraceúticas que constituyen un sólido argumento que ha contribuido a la expansión de su consumo.


La fibra es un componente muy abundante en estos frutos, por lo que su consumo habitual puede resultar beneficioso para tratar el estreñimiento y la atonía intestinal. También son una buena fuente de potasio, hierro, calcio, taninos de acción astringente y de diversos ácidos orgánicos. Además, tienen un bajo valor calórico por su escaso aporte de hidratos de carbono. 


En el campo farmacológico es utilizado como un potente diurético. Sin embargo, el extracto seco, tanto del fruto como de las hojas, se emplea para combatir procesos diarreicos, así  como para rebajar los niveles de azúcar en sangre (diabetes).


Está demostrado que su consumo habitual mejora considerablemente la percepción visual de las personas. A ello puede deberse la fama de excelente vista que tenían los indios de Norteamérica, donde esta especie abundaba de forma silvestre y constituía un elemento básico en su dieta alimenticia. También se utiliza en afecciones oculares, así como para facilitar la regeneración de la retina.


Recientemente, se ha encontrado que un compuesto químico presente en grandes concentraciones en el vino, así como en los arándanos, entre otras frutas,  reduce los niveles de unas sustancias perjudiciales y ligadas al mal de Alzheimer. 


Otra de las características de estos frutos es su abundancia en pigmentos naturales, antocianos y carotenoides, de acción antioxidante: neutralizan la acción de los radicales libres, que son nocivos para el organismo. Estas propiedades pueden dar lugar a efectos fisiológicos muy diversos, antiinflamatorios y de acción antibacteriana, entre otros. Además, incluyen un importante aporte de otros antioxidantes como la vitamina C, que potencia el sistema inmunológico o de defensas del organismo y contribuye a reducir el riesgo de enfermedades degenerativas, cardiovasculares e incluso del cáncer. Según un reciente estudio realizado en Norteamérica con 28 de las frutas y verduras más consumidas a nivel mundial, el arándano, como se puede ver en la siguiente tabla, sobresale en cuanto a contenido en antioxidantes. 


Valor nutricional:


Contenido por 100 gramos de sustancia comestible   (valores aproximados pueden existir ligeras variaciones en función del origen y variedad analizada). Agua (g) 87.4 Proteínas (g) 0.3 Fibras (g) 1.7 Calorías (kcal) 42 Vitamina A (UI) 30 Vitanina B1 (mg) 0.014 Vitamina B2 (mg) 0.0024 Vitamina B6 (mg) 0.012 Vitamina C (mg) 12 Ácido nicotínico (mg) 0.2 Ácido pantotónico (mg) 12 Sodio (mg) 2 Potasio (mg) 72 Calcio (mg) 14 Magnesio (mg) 6 Manganeso (mg) 0.5 Hierro (mg) 0.5 Cobre (mg) 0.26 Fósforo (mg) 10 Cloro (mg) 4


Otros usos: CULINARIOS En la industria conservera tiene un papel cada vez más importante, su transformación en mermelada, así como ingrediente de bebidas alcohólicas y sobre todo como colorante. Debido al jugo de su pulpa, se acompaña muy bien en platos de caza, en la confección de salsas de cocina o como guarnición para carnes y pescados. El fruto puede transformarse en jaleas y confituras, siendo relleno de tartas y pasteles.  MEDICINALES Como su contenido en calorías es muy bajo tiene gran importancia en las dietas, reducen el azúcar en la sangre y tiene propiedades antiinflamatorias. Curan inflamaciones bucales (dejándolos macerar y preparando un gargarismo) debido a sus propiedades desinfectantes; secos combaten las diarreas y frescos tienen propiedades laxantes. También se emplean para mejorar la miopía.


PODAS:


En el cultivo del arándano se realizan dos tipos de poda: de formación y de producción, incluyendo esta última labor la eliminación de madera vieja, improductiva o enferma. En los primeros 2 años de plantación del arándano deben eliminarse las yemas florales de manera de favorecer el desarrollo y crecimiento de brotes vegetativos vigorosos. El objetivo perseguido en la poda anual es lograr un desarrollo de brotes vigorosos que mantengan un equilibrio entre la producción de follaje y fruta. Logrando este objetivo se asegura cosechar fruta en cantidad y calidad, además de hacer más accesible la fruta al cosechero. El arándano debe ser podado en invierno entre los meses de Junio y Julio, cuando la planta está sin hojas, las yemas están en dormancia y son fácilmente visibles.


Teniendo en cuenta que el arándano produce sobre madera crecida el año anterior, y que las ramas de más de 4-5 años ya no son óptimas para producir fruta de calidad, se puede deducir que la poda en esta especie es un factor fundamental para facilitar la renovación anual de ramas y obtener cosechas de calidad.


Los objetivos de la poda del arándano pueden resumirse, básicamente, en:


- formar una mata con 8–10 ramas principales, que salen directamente desde el suelo o desde el cuello de la planta formando una especie de tronco, según variedades, 


- promover el crecimiento de madera nueva, 


- controlar el tamaño de la planta, y 


- procurar una producción regular.


Si no se realiza una poda regular, a partir del 5º-6º año las ramas comienzan a envejecer y la planta alcanza una densidad excesiva, con crecimientos cada vez más débiles y la consiguiente falta de ramas de renovación. Esto conlleva el envejecimiento prematuro de la planta, una merma en la producción, así como una mayor susceptibilidad al ataque de plagas y enfermedades.


Por el contrario, si se poda en exceso se desarrollan ramas muy vigorosas que producirían una escasa cosecha con frutos grandes.


Por lo tanto, la poda tiene que ser equilibrada, basada en el comportamiento varietal y adaptada al sistema de cultivo.


La época más adecuada para podar es el periodo de reposo invernal, comprendido desde noviembre hasta principios de marzo.


La poda de producción consiste en eliminar todos los brotes que produjeron fruta la temporada anterior, cortando sobre el brote más vigoroso del año. Eliminar brotes cruzados, ramas viejas improductivas y enfermas, logrando así abrir la planta para dar acceso a la penetración de la luz y la aireación. Además se deberá cortar desde la base todos los brotes delgados que le quitan fuerza a la planta y producen fruta de bajo calibre. Aquellos brotes muy largos que con el peso de la fruta caerán hacia el centro de la entre hilera serán despuntados sobre una yema ubicada hacia arriba. Cada variedad debe ser podada según sus características de crecimiento, desarrollo y producción. De una buena o mala poda también dependerá lograr una producción exitosa. Una poda severa producirá gran crecimiento vegetativo, poca fruta de tamaño muy grande y de baja calidad. Por otra parte, la poda suave acarreará envejecimiento de brotes, pobre desarrollo de brotes vigorosos y exceso de fruta de bajo calibre. Para asegurar que este trabajo sea efectuado de acuerdo al objetivo que se persigue, antes de comenzar a cortar y eliminar brotes es necesario que se oriente al podador en:


El hábito de crecimiento de la variedad El vigor de la variedad


Época de cosecha perseguida Destino de la fruta después de la cosecha (sólo para exportación en fresco, sólo congelado o una combinación de ambos)


Poda de renovación: se realiza en plantas con gran número de cañas leñosas, para revitalizar a la planta como consecuencia de un vigor bajo, pocos frutos por podas sin intensidad y para inducir brotes cortos. Hay tres formas distintas de poda de rejuvenecimiento: - A ras del suelo: se usa para una renovación completa de la planta, solo como último recurso. - A media altura: también elimina todo pero conservando la estructura inicial de la planta; esto reduce el tiempo de renovación de la producción. - Mixta: se rebajan a media altura de 2 a 4 ramas de la planta dejando el resto en producción. No disminuye la producción pero tarda más en mostrar los resultados esperados y se realiza en periodos de 2 a 3 años.


Polinización:


El arándano requiere obligatoriamente que sus flores sean polinizadas por insectos para obtener fruta de mayor peso y tamaño. Las flores del arándano aunque son hermafroditas presentan características que determinan una baja autopolinización:


Racimos de flores colgantes, por lo que el polen se desprende y es incapaz de polinizar. Los estambres forman un círculo alrededor del pistilo hacia atrás. Sólo una pequeña sección del estigma es receptivo.


No obstante esta obligatoriedad de polinización entomológica, las flores de este cultivo son poco vistosas, blancas o rosadas, y no presentan una fragancia marcada. Las flores con corolas cortas y redondeadas que principalmente corresponden a ‘Highbush’ son más fáciles de polinizar que aquellas flores de corolas más alargadas y estrechas como en ‘Rabbit-eye’.


Alternativas de polinizadores


La polinización por especies de insectos nativas puede resultar errática por lo que se hace necesario colocar polinizadores externos en los huertos.


Para dicho propósito se han utilizado en Norte América y Chile dos géneros de insectos: abeja común europea (Apis mellifera) y varias especies de abejorros del género Bombus, representado en Chile por Bombus dahlbomii y Bombus ruderatus.


Abeja común. Se informa a esta especie desde la década del 60 como polinizador del arándano, mejorando el peso de los frutos y acortando el período de maduración. Actualmente debido a la infestación de las colmenas de abejas con el ácaro Varroa destructor ha disminuido fuertemente la disponibilidad de colmenas para la polinización en huertos frutales. Esta situación ha provocado en Chile que los prestadores de servicio de polinización ofrezcan panales o marcos con un bajo número de abejas obreras, con lo que no se logra la suficiente densidad poblacional para asegurar una adecuada polinización.


Se colocan 6 a 10 colmenas/ha desde que las flores de arándano presentan entre 5% a 10% de apertura.


Una vez instaladas las colmenas o marcos de abejas se deben tomar todas las medidas que prevengan el posible daño con ciertas labores como por ejemplo la aplicación de productos fitosanitarios.


Abejorros. Según varios investigadores las especies del género Bombus aparecen ligadas con especies del género Vaccinium en diferentes regiones del mundo, lo que las ha adaptado para su polinización debido a las siguientes razones:


Por ser endotérmicos soportan temperaturas extremas incluso cercanas a 1 °C por mayores períodos del día que las abejas. Por su mayor peso pueden volar incluso con lluvias y vientos leves. Tienen la capacidad de hacer vibrar la flor, con el consiguiente mejor desprendimiento del polen. Visitan polinizando un gran número de flores. Depositan gran cantidad de polen en los estigmas. Pueden polinizar al arándano en el interior de los invernaderos, donde las abejas tienen dificultades para hacerlo.


Fertilización:


Como norma general, para un buen desarrollo de la planta, sobre todo en los primeros años, las dosis de abonado han de ser bajas y repartidas a lo largo del periodo comprendido entre marzo y julio. La fertirrigación juega, por tanto, un papel muy importante en el buen desarrollo de este cultivo, incorporando los abonos al agua de riego y dosificándolos según sus necesidades.


El nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) son los macronutrientes que necesita el arándano en mayor cantidad, junto a otros secundarios como el magnesio (Mg), que precisa en una cantidad inferior. Los oligoelementos, o elementos químicos requeridos en muy pequeñas cantidades, también tienen su importancia en la fertilización. 


En general, en los suelos recomendados para el arándano, con porcentajes altos de materia orgánica, no son frecuentes las carencias de microelementos (hierro, manganeso, zinc, cobre…), al contrario que en suelos muy arenosos y con poca materia orgánica. 


Para conocer la importancia de una fertilización balanceada, es necesario conocer las funciones de cada nutriente en el cultivo de arándano, las cuales se señalan a continuación.


NITRÓGENO.  Mejora el crecimiento vegetativo y vigor de la planta Aumenta el vigor de brotes Aumenta el vigor de raíces Aumenta la producción de flores Aumenta el crecimiento de frutos Aumenta las reservas para la siguiente temporada (yemas, corona y raíces)


Problemas por exceso de nitrógeno Exceso de vigor Mucho sombreamiento (menor entrada de luz) Fruta blanda Exudación de aminoácidos a través de la fruta en plena cosecha Mayor ataque de enfermedades y plagas Mala maduración de madera a entradas de invierno Mayor incidencia de malezas


FÓSFORO. Mejora el crecimiento de raíces Mejora la floración Mejora la defensa contra ataque de enfermedades y plagas Mejora la acumulación de reservas para la siguiente temporada


Problemas por exceso de fósforo Se pueden inducir deficiencias de zinc (Zn) en aquellos suelos con baja concentración de este nutriente Al usar mulch orgánico (paja, aserrín, corteza u otro) puede generar menor disponibilidad de N (mayor actividad de la biomasa del suelo que fija nutrientes)


POTASIO.  Mejora el vigor de brotes Aumenta la eficiencia en el uso del agua y resistencia a condiciones de estrés por falta de agua Aumenta la resistencia a problemas por exceso de frío invernal Mejora el calibre de frutos Aumenta la firmeza de frutos Mejora el sabor y olor de frutos Aumenta la resistencia a enfermedades y plagas Aumenta el rendimiento


Problemas por exceso de potasio Se pueden inducir deficiencias de Mg y Ca En huertos con inadecuado manejo hídrico (muchas variaciones en el potencial hídrico de la planta durante su ciclo de desarrollo) y suelos con alto contenido de K se puede generar partidura de frutos en cosecha.


CALCIO.  Mejora la calidad de los brotes Mejora la cuaja y el calibre de frutos Aumenta la firmeza de frutos Aumenta la resistencia a enfermedades y plagas Mejora la calidad de poscosecha (menor respiración de frutos)


Problemas por exceso de calcio Se pueden inducir deficiencias de Mg y K Excesos de Ca en el suelo pueden generar deficiencias de P, boro (B), Zn y manganeso (Mn)


MAGNESIO.  Aumenta la intensidad en el color verde de las hojas Induce vigor de brotes (futura madera productiva) Contribuye a aumentar el rendimiento (mayor actividad fotosintética de las hojas) Mejora la acumulación de reservas para la siguiente temporada


Problemas por exceso de magnesio Se pueden inducir deficiencias de Ca y K Indirectamente puede inducir mayor incidencia de enfermedades y plagas (estimula una mayor absorción y utilización del N)


AZUFRE.  Mejora el desarrollo de brotes y coloración de las hojas Contribuye a reducir el pH del suelo (acidificación) En aplicación junto al K mejoran la firmeza de la fruta


Problemas por exceso de azufre En suelos con alta conductividad eléctrica genera un aumento en dicho parámetro pudiendo afectar el desarrollo de las plantas Aplicado como sulfato en suelos con baja concentración de Ca puede causar una deficiencia de Ca


BORO.  Mejora la cuaja de flores Aumenta el calibre de frutos Mejora la acumulación de reservas para la siguiente temporada Contribuye a una mejor brotación para la siguiente temporada


Problemas por exceso de boro La toxicidad por B genera los mismos síntomas que la salinidad en las plantas dañando hojas y consecuentemente la producción


ZINC.  Mejora la producción de centros de crecimiento Mejora el enraizamiento de plantas nuevas Aumenta la cuaja de flores Mejora el vigor de plantas


Problemas por exceso de zinc Puede inducir deficiencias de P en suelos pobres en este nutriente Puede inducir deficiencias de cobre (Cu) y hierro (Fe)


DETERMINACIÓN DE DOSIS DE NUTRIENTES


Sin análisis de suelo y foliar


La dosis de nutrientes a aplicar para huertos en plena producción se puede determinar de forma simple relacionando el rendimiento a obtener con la necesidad nutricional por cada unidad de rendimiento, según la siguiente fórmula:


Dosis de N (kg/ha) = Rendimiento esperado (ton/ha) × Factor 4 a 5 (kg/ton)


Dosis de nutriente = Rendimiento esperado   ∗   Factor de dosis                     (kg/ha)                   (ton fruta/ha)            (kg nutriente/ton fruta)


Dosis de P (kg/ha) = Rendimiento esperado (ton/ha) × Factor 1,5 a 2,5 (kg/ton)


Dosis de K (kg/ha) = Rendimiento esperado (ton/ha) × Factor 5 a 7 (kg/ton)


Dosis de Ca (kg/ha) = Rendimiento esperado (ton/ha) × Factor 1,2 a 1,5 (kg/ton)


Dosis de Mg (kg/ha) = Rendimiento esperado (ton/ha) × Factor 0,6 a 0,8 (kg/ton)


Dosis de S (kg/ha) = Rendimiento esperado (ton/ha) × Factor 0,6 a 0,8 (kg/ton)


Dosis de B (kg/ha) = Rendimiento esperado (ton/ha) × Factor 0,02 a 0,03 (kg/ton)


Dosis de Zn (kg/ha) = Rendimiento esperado (ton/ha) × Factor 0,02 a 0,04 (kg/ton)


Ejemplo: Un productor espera un buen rendimiento y no cuenta con análisis de suelo o análisis foliar. Los suelos del lugar son pobres en P y K, además tienen muchas malezas gramíneas, lo que indica que es rico en N. Determinemos las necesidades de nutrientes utilizando las fórmulas indicadas anteriormente:


Dosis de N = 12 × 4 = 48 kg/ha (se usó 4 y no 5 porque el suelo es rico en N).


Dosis de P = 12 × 2,5 = 30 kg/ha (se usó 2,5 y no 1,5 porque es un suelo pobre en P).


Dosis de K = 12 × 7 = 84 kg/ha (se usó 7 y no 5 porque es un suelo pobre en K).


Dosis de Ca = 12 × 1,4 = 17 kg/ha (se usó 1,4 como promedio porque se desconoce el contenido de Ca en el suelo).


Dosis de Mg = 12 × 0,7 = 8 kg/ha (se usó 0,7 como promedio porque se desconoce el contenido de Mg en el suelo).


Dosis de S = 12 × 0,7 = 8 kg/ha (se usó 0,7 como promedio porque se desconoce el contenido de S en el suelo).


Dosis de B = 12 × 0,02 = 0,24 kg/ha (se usó 0,02 como promedio porque se desconoce el contenido de B en el suelo).


Dosis de Zn = 12 × 0,03 = 0,36 kg/ha (se usó 0,03 como promedio porque se desconoce el contenido de Zn en el suelo).


Conocidas las necesidades anuales de nutrientes del cultivo de arándanos para el rendimiento presentado en este ejemplo, se determinan los fertilizantes a emplear para el manejo convencional, como también la parcialización de ellos en función de las necesidades estacionales de cada nutriente, asociadas a las funciones que cada elemento tiene en la planta (como se señaló en la primera parte de este capítulo).


Las ventajas de usar estas herramientas técnicas para diagnosticar el estado nutricional del suelo y las plantas son las siguientes:


Fertilización más eficiente y acorde a la realidad de cada huerto (ningún huerto es igual a otro) Ahorro en algunos nutrientes (fertilizantes) y mayor inversión en otros nutrientes que no se encuentran en un nivel suficiente Aumenta el rendimiento, la vitalidad del huerto y la calidad de la fruta cosechada (mejor posición para comercializar la fruta)


Como se mencionó, los arándanos se cultivan en suelos ácidos en los que muchos nutrientes se encuentran en niveles bajos. Generalmente, estos arbustos tienen bajos requerimientos en fertilizantes siendo además, bastante sensibles a contenidos altos en sales. Debido a estas necesidades nutricionales poco comunes, muchas prácticas de fertilización habituales en frutales no son apropiadas para los arándanos. 


Numerosos estudios han evidenciado que para conseguir un rápido crecimiento en las plantas jóvenes, así como para obtener altas producciones en plantas ya envejecidas, es necesario aplicar un buen programa de fertilización


Riego:


Por lo anterior, el manejo del agua se realiza preferentemente mediante riego localizado (goteo), que permite que el cultivo reciba la cantidad de agua adecuada, con buena distribución en el suelo, puesto que un déficit o exceso de ella afecta la producción y el crecimiento vegetativo. Esta especie es sensible a los periodos de sequía estival, sobre todo en la fase juvenil, ya que sus raíces carecen de pelos absorbentes siendo muy propensas a deshidratarse. Por ello, es necesario mantener un nivel adecuado de humedad. 


Los frutos de los arándanos muestran un crecimiento cíclico: un primer periodo rápido de crecimiento del pericarpio, o parte del fruto que rodea la semilla, que abarca hasta unos 29 días después de la fecundación; un crecimiento ralentizado del pericarpio con un rápido desarrollo del embrión de 5 a 56 días; y por último, otro periodo de desarrollo acelerado del epicarpio que continúa hasta la madurez, que puede ser de unos 26 días. 


El tamaño del fruto está condicionado por el nivel y las oscilaciones de la humedad en el suelo, de ahí la gran importancia del riego.


En plantaciones adultas, las mayores necesidades de agua se centran en la época de engrosamiento y maduración del fruto, es decir, de junio a septiembre. Por otro lado, en los meses de julio y agosto comienza la formación de yemas de flor para el año siguiente, pudiendo disminuir considerablemente su número si coincide con un periodo de escasez de agua en el suelo. 


Es importante realizar un análisis de la calidad del agua de riego, ya que el arándano no tolera bien la salinidad, ni los excesos de calcio, boro o cloro.


Las aplicaciones de riego deben de hacerse de forma que se mantengan húmedos  los primeros 15 a 20 cm del suelo, ya que es donde se encuentran la mayor parte de las raíces. 


Los requerimientos de agua dependerán de factores climáticos como la temperatura del aire, el viento, la humedad relativa, la insolación, así como del tipo de suelo. En un suelo arenoso se debe aumentar la frecuencia de los riegos y disminuir su duración; al contrario que en un suelo franco, con una mayor retención de agua, donde los riegos pueden ser más largos y espaciados.


Los sistemas de riego localizado permiten regar con una frecuencia alta y, además, ofrecen la posibilidad de realizar “fertirrigación”, o aplicación conjunta de agua y fertilizantes. El riego por goteo es el más adecuado, teniendo en cuenta que los caudales que hacen falta para cubrir las necesidades del cultivo no son excesivamente grandes. 


Como dato orientativo, una media de 15-20 litros/planta y semana durante los meses de junio a septiembre puede ser suficiente para las condiciones de cultivo de nuestra región. 


También puede utilizarse un sistema de riego por aspersión. Éste sólo se recomienda en aquellos casos en que exista riesgo de heladas primaverales, como medio de defensa ante éstas, ya que tiene mayores inconvenientes, como favorecer la botritis en el periodo previo a la caída de los pétalos.


Enfermedades y Plagas:


El arándano es una especie vigorosa, de rápido crecimiento y altos rendimientos, pero susceptible a varias enfermedades que pueden alterar su desarrollo, acortar su vida productiva y afectar la calidad y cantidad de fruta. La alta densidad de plantas que poseen los huertos y los altos niveles de nutrientes que se utilizan para mantener máximos niveles productivos, facilita el establecimiento y diseminación de enfermedades. Por consiguiente, es importante conocer las patologías de esta especie, de manera de prevenir que las enfermedades se establezcan y vuelvan improductivo el huerto


En general, las plantas de arándano necesitan pocos, o ninguno, tratamientos fitosanitarios para producir fruta de calidad,  ya que su cultivo es relativamente reciente y con superficie aún escasa, han aparecido hasta la fecha muy pocos problemas fitopatológicos.


Sin embargo, en países como Estados Unidos, en los que la industria del arándano “highbush” se ha desarrollado en regiones donde el arándano silvestre  ya tenía fuerte presencia, las plagas existentes en este último han migrado a las plantaciones comerciales. Por el contrario, los cultivares “rabbiteye” son más resistentes al daño causado por los insectos.


 


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